Cuando llega el verano.....
De la nieve, ni rastro.Ahora estamos metidos en una canícula que si te sientas al retestero se te seca hasta la matriz.Con este panorama no estamos para trabajos mayores que sentarse a la sombra y hablar con los veraneantes, que ahora se llaman "Turismo Rural".
A un turista rural se le distingue muy bien del lugareño.De arriba abajo, de cabeza a pies.Así, por ejemplo. El lugareño trae una gorra que anuncia :"Ordeñadoras Westfalia" mientras que el veraneante trae gorra pero del LXVII Descenso Internacional del Río Sella. ¿La camisa? La del lugareño es roja y dice : "Fiestas Piedrafita 2001", la del turista rura es azul y en letras grandes se lee : "Alonsomanía".
En los pantalones hay mucha más diferencia. Los del lugareño son unos Meyba que le marcan el asunto ese que ellos dicen paquete y una raya blanca marca de hasta dónde se le sube por arriba cuando se agacha para atropar la hierba y los puntos que tiene son las marcas de las picaduras de los tábanos al darle la vuelta al marayo.Los del turista son de media caña, hasta la rodilla, con las rayas de Adidas, no le intuye nada del asunto que dicen paquete y cuando se sienta y los levanta está igual de moreno en la zona tapada, ni un grano, ni una picadura. Lo que traen muchas veces parecidos los dos son las sandalias, pero el lugareño con calcetines, que no es cuestión de andar lavando los pies cada cinco minutos.
Luego lso lugareños al vino le llaman pinta, a la sidra culín y a la tapa ración.
Ahora lo que más separa al lugareño del turista rural son los nombres. Los venidos de allá son señores de Rocasolano, los Hevia y García de Andrade; los Masaveu y cosas así, los de aquí no gastan en nombres y heredan los que ya tuvieron el abuelo y más allá. Así nunca fatal en un pueblo un Bailabotes y un Bailajotas, no fatal un Baldrogas para los poco amigos de la actividad, que otras veces son El Tumbao o el Descarretao. El Morrosko suele ser fuerte y noble, el Apanarrado nunca mata el hambre ni a base de pan, El Apretao no suele pagar los vinos, El Chispa sí, pero los bebe, El Baranda ni el vino ni el agua,, con el Bodoque poco trato, con el Cagapraos poco camino,l con el Cagaprisas poca conversación, al Candajo no le cuentes nada que lo chiva, La Garduñona te pondrá en apuros con la propia, con el Gatamuso ten cuidado que disimula y al Himplado no le ataques que llora.
Pero lo más cultural de esta interculturalidad veraniega es el idioma.Lo que pasa es que los mejores académicos no son los veraneantes de alto copete que curiosamente viven casi todso en el mismo portal de los padres de Letizia Ortiz de la Roca al Solano (mira qué listo fue Don Príncipe que se sentó en la Roca antes del verano porque si se sienta ahora al Solano se quema, sin remisión). A lo que iba, los que más idiomas te enseñan son los que tienen vacas en el Puerto de Piedrafita, que no son veraneantes. Esos cuando beben mucho vino y se emborrachan nunca lo reconocerán, dicen que no van para casa porque "éntrome la marcha atrás y si doy p´alante afocico".
Bueno lo mejor es que vengáis y lo miráis vosotros que a mí igual es que me entró la marcha atrás.
A un turista rural se le distingue muy bien del lugareño.De arriba abajo, de cabeza a pies.Así, por ejemplo. El lugareño trae una gorra que anuncia :"Ordeñadoras Westfalia" mientras que el veraneante trae gorra pero del LXVII Descenso Internacional del Río Sella. ¿La camisa? La del lugareño es roja y dice : "Fiestas Piedrafita 2001", la del turista rura es azul y en letras grandes se lee : "Alonsomanía".
En los pantalones hay mucha más diferencia. Los del lugareño son unos Meyba que le marcan el asunto ese que ellos dicen paquete y una raya blanca marca de hasta dónde se le sube por arriba cuando se agacha para atropar la hierba y los puntos que tiene son las marcas de las picaduras de los tábanos al darle la vuelta al marayo.Los del turista son de media caña, hasta la rodilla, con las rayas de Adidas, no le intuye nada del asunto que dicen paquete y cuando se sienta y los levanta está igual de moreno en la zona tapada, ni un grano, ni una picadura. Lo que traen muchas veces parecidos los dos son las sandalias, pero el lugareño con calcetines, que no es cuestión de andar lavando los pies cada cinco minutos.
Luego lso lugareños al vino le llaman pinta, a la sidra culín y a la tapa ración.
Ahora lo que más separa al lugareño del turista rural son los nombres. Los venidos de allá son señores de Rocasolano, los Hevia y García de Andrade; los Masaveu y cosas así, los de aquí no gastan en nombres y heredan los que ya tuvieron el abuelo y más allá. Así nunca fatal en un pueblo un Bailabotes y un Bailajotas, no fatal un Baldrogas para los poco amigos de la actividad, que otras veces son El Tumbao o el Descarretao. El Morrosko suele ser fuerte y noble, el Apanarrado nunca mata el hambre ni a base de pan, El Apretao no suele pagar los vinos, El Chispa sí, pero los bebe, El Baranda ni el vino ni el agua,, con el Bodoque poco trato, con el Cagapraos poco camino,l con el Cagaprisas poca conversación, al Candajo no le cuentes nada que lo chiva, La Garduñona te pondrá en apuros con la propia, con el Gatamuso ten cuidado que disimula y al Himplado no le ataques que llora.
Pero lo más cultural de esta interculturalidad veraniega es el idioma.Lo que pasa es que los mejores académicos no son los veraneantes de alto copete que curiosamente viven casi todso en el mismo portal de los padres de Letizia Ortiz de la Roca al Solano (mira qué listo fue Don Príncipe que se sentó en la Roca antes del verano porque si se sienta ahora al Solano se quema, sin remisión). A lo que iba, los que más idiomas te enseñan son los que tienen vacas en el Puerto de Piedrafita, que no son veraneantes. Esos cuando beben mucho vino y se emborrachan nunca lo reconocerán, dicen que no van para casa porque "éntrome la marcha atrás y si doy p´alante afocico".
Bueno lo mejor es que vengáis y lo miráis vosotros que a mí igual es que me entró la marcha atrás.

1 comentario:
xD...
La verdad es no que esperaba un texto así. Quizá creí que encontraría cosas más oscuras, del tipo "vivo mis penas en mi ataud"...
Pero me ha gustado, tontita...
Un beso. Boummmmmm
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