No somos nada
Y después de tanto tiempo he decidido volver a dejar caer por aquí algunas de mis reflxiones. Pensé en escribir cómo me sentía hoy, después me dí cuenta de que esto es sólo para mí así que... yo soy la única que sé lo que siento y de qué modo, por lo que no tiene sentido escribir nada. Seguiré jugando con la pelusa que se acuesta en mis esquinas, cada día es más grande y yo la veo más y más gris. Me siento pequeña, muy pequeña, quizá tanto como esa hormiga que mi zapatilla acaba de aplastar contra el suelo. Me imagino en el medio de una marea humana y.... me sumo en la tristeza de ver que si a alguien le apetece empujar hacia la derecha todos lo hacemos, pero si realmente le apetece empujar a la izquierda.... la cosa es igual. Vaya mundo. Ojalá fuera pelusa.
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