jueves, 21 de junio de 2007

Mi nombre es...

Paz, eso es lo que respiraban todos los que me rodeaban cuando me tocó nacer.

Sí, yo no era más que una niña con los típicos mofletes sonrosados y el pelo negro, cortito; ojos grandotes, de color gris amarronado, que con el paso del tiempo se transformarían en verdes oscuros con tintes marrones. Era un bebé más, pero era una niña dato a tener en cuenta dado que en la familia de mi padre todos querían un chico, mi progenitor incluído y en la de mi madre, para no ser menos, también.
Todos querían un varón, todos, excepto mi madre. Esa mujer que es capaz de derribar cualquier pared sólo por buscarnos a mí y a mi padre una vida mejor. Sé que cuando me tuvo sonrió de la misma manera que lo hace cuando ve que cumplo mis metas con más o menos trabajo. Lo hizo, y eso en mi madre es más notorio que en cualquier otra persona dada su seriedad. Parca en gestos, pero muy sentidos.

Mi padre lloró, sé que lo hizo, y no porque me lo hayan dicho, sino porque eso se siente. No era un niño pero era yo, tan pequeñita, tan gordita. Sé que cuando me tuvo en brazos por primera vez me cantó, porque es lo que mejor sabe hacer y lo que me ha inculcado desde ese día: "Canta hija, canta, demuestra que eres feliz; cuando uno lo es debe demostrarlo porque nunca sabes cuándo vas a volver a serlo".
La pregunta más repetida cuando alguien tiene un hijo: "¿y cómo le llamaréis?", en mi casa estaba respondida desde hacía ya unos cuantos meses: "Pablo".
Mi madre por curiosidad había estado mirando libros de nombres desde Enero - nací en Mayo- y aunque mi padre le dijo que no pensara en nombres de chica, no le hizo caso y eligió : Alejandra, Irene o Paula.
Fuera niño o niña mi padre siempre tuvo claro que mi nombre debía ser corto, por aquello de que no lo acortaran poniendo motes estúpidos según su entender, por ello él apostó por Pablo.

Siempre oí que el nombre de una persona también parece ir acorde con su caracter, mucha gente me dice que pasar un rato conmigo puede ser igual de relajante que irse a un balneario un tiempo o a uno de esos, tan de moda, spa´s.

Como dije al principio, cuando nací un sentimiento de tranquilidad y paz inundó aquel sitio, y así me llamaron: Irene en griego, significa PAZ.

3 comentarios:

Tere Vilas dijo...

joLines, iRe :)

yo te ponGo un piso en la pLaza roja, pero ya!!!

que bonito!!! ^^

y lueGo te quejaBas de que haCía mucho que no esCribías... ;)

pueS las espera ha meRecido la pena no sabeS cuánto

tieneS razón en esO que diCes, nos conoCemos desde haCe meSes, vamos camino de nueStro primer aniveRsario (que iLu!!), pero pareCe toda una vida

y lo que noS queDa, ¿verdad?

eres una hiJa estupenda, de unos paDres magníficos, y pueDo dar fe =)

biCos!!

tQ*

*}TeRe{*

Anónimo dijo...

Nacer con una madre tan cariñosa y que un padre llorara... que te cantara... demuestra que eres feliz...

Y que nombre???? eh???
IRENE EN GRIEGO ES PAZ

trankilidad y paz me da entrar en éste blog renovado

cada día me sorprendes mas!

eres increible

se te kiere mucho!

fdo:SILVIA_CHIVI

Roberto Leal dijo...

y yoi por q tenia q saber q tu tenias un blog, me entere ayer por lo q pusite en el flog...¬¬ anda q... te agrego a vinculos;) un beso!! y no metas en las drogas a quien tu ya sabes eh!!! q es como mi primo pequeño¬¬