Comienzo y fin
Hace días que no hablo contigo, no sé por qué de repente has decidido romper conmigo de esta manera pidiéndome que dé carpetazo a mis sentimientos y te considere un amigo más. No lo eres, no quiero que lo seas.
Te conocí fortuitamente y desafortunadamente te perdí, o eso es lo que me quieres hacer creer. No es así, más que nada porque esta vez no te dejaré marchar. No pienso rendirme, lucharé porque te quiero y porque tengo la sensación de que tú eres un hombre muy importante en mi vida.
Una de esas tardes que aprovecho hablando con Tere me comentó que su madre cuando había conocido a su padre sabía que se iba a casar con él, a tanto no me arriesgo, pero sí a afirmar con toda seguridad que eres un punto clave en mi vida.
Ahora que preferiste interponer entre nosotros el silencio, ahora que no hablo contigo y te necesito tanto, justo en este momento tengo que sacar fuerzas de flaqueza y crear en tí la misma necesidad que yo tengo. Sé que estos días que no hemos contactado son terreno perdido en mi batalla y ganado en tu soledad, pero simplemente estoy dejando que te desintoxiques un poco, que no te notes agobiado y en cuanto eso sea patente atacaré, volveré sibilinamente a engancharte, a seducirte, y caerás, lo sé.
Sólo es cuestión de días y de ser perseverante, y como siempre digo, si yo me encabezono con algo ese algo es mío.
¿Ruido, por qué has venido?
3 comentarios:
" (...) Tanto ruido y al final, por fin el fin ..."
Besos y, en la tristeza de un texto así, me gusta la fuerza del "no me voy a rendir" que impregnas.
Cuídate. Besos
Wow, acabas de describir muchos sentimientos que tuve estos dias que andaba desaparecido... al final rompimos el silencio y llegó alguna sonrisa...
espero q tb te llegue.
Muas :)
No hay nada perdido, Ire, si uno es capaz de no dejarse vencer por el miedo.
Cuando el lo sepa, volvera a ti.
¡Bicos!
tQ*
Publicar un comentario