jueves, 4 de octubre de 2007

Y yo sin saberlo



Siempre en la oscuridad la voz no tiene sentido, el silencio lo es todo, héroe en su propio olvido.


Me faltan días y me sobran noches, no hay acuerdo entre las horas y los minutos que conforman esta vida que llevo y, sea como sea, no me queda otra alternativa que no sea vivirla de la mejor manera posible porque morir en vida ó vivir muriendo no es mi estilo.
Ando corriendo de aquí para allí intentando comprender qué es todo esto, por qué una especie de nube negra me persigue vaya donde vaya, qué pasa conmigo? No lo sé, y es algo que me tiene un poco desconcertada. Sé que me pasa algo, qué es, eso es otro tema.
Llevo varios días dejando que este halo medio bohemizante, medio depresivo me recoja en su regazo y para ello me he provisto de unos cuantos libros que me acompañen en el trayecto. Uno de ellos me llamó mucho la atención en la librería, no era especialmente caro, tampoco puedo decir que su portada fuera un alarde pictórico, ni mucho menos que su autor - a pesar de ser paisano mío - fuera muy de mi agrado, pero aquel libro, aquel título, había algo en él que me decía que debía leerlo.
Según salí abrí la primera página y comencé a leer... Efectivamente mi adquisición fue acertada, aún hoy me sigo preguntando cómo mi instinto me llevó a fijarme en él... Cuenta mi vida, cuenta todo de mí... y yo sin saberlo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Juu, es precioso.