sábado, 12 de enero de 2008

Gentleman


Resultó que eras un caballero. Que habías fallado en una de tus decisiones más importantes, tu boda. Preferiste cambiar una alianza por tu nueva libertad, con más cabeza y más conciencia y acertaste, como casi siempre. Igual que hiciste cuando una guitarra cayó en tus manos y supiste que tu vida sería la música, que dedicarías cuerpo y alma a ello y que algún día tocarías en los bares de Asturias más importantes.

Hoy, que me tienes en tu vida, te has dado cuenta también de que hay algo en mí que antes no habías sabido descrifrar y que te gusta, a la vez esa misma cosa te bloquea, no quieres tener un compromiso pero tampoco quieres dejarme ir.
Me recomendaste que no me quedase contigo, que tú eras un bala perdida y yo me merecía algo mejor, que eso lo sabías fijo. Como casi siempre, he hecho caso omiso, y saber todas esas cosas de tí me ayudaron a ahondar aún más en ese sentimiento que poco a poco habías hecho crecer.

Sí, eres un proyecto de estrella de rock, tienes ese aire de pasotismo que realmente oculta una gran cantidad de inseguridades y miedos que sólo unos pocos saben ver, y me gustaría que me dejaras ayudarte. No lo harás, estoy segura, pero me quedaré contigo, me atraes, me resultas tremendamente atractivo por ello y por tu voz, por tus canciones, por tu inteligencia, por tu humor negro y ácido, por tu manera de llamarme niñata.

Siempre he mantenido mi teoría de que Enrique Bunbury era el tipo de hombre con el que me gustaría pasar el resto de mi vida, ahora que tengo a alguien tan similar cerca...... lo confirmo 100%. La pena es que tú, todavía, no sabes que yo soy tu L.A. Woman.

3 comentarios:

d2 dijo...

Me gusta tu blog, gracias

Anónimo dijo...

Los Gentelman, creo que hace tiempo, que han dejado de existir.

Lázaro Suárez © dijo...

Hace 4 años salí a la calle
y me encontre con una rosa negra
con aire desentendido
en un edificio con forma colegial

me gustaba esa rosa
olia bien
y prometía cuidarme.

Me la colgué de la camisa
en ese bolsillo
que casualmente cosen
del lado del corazón

la gente nos miraba
sin entender nada,
y nosotros
como el par de chuletas que somos
mandamos a la mierda
a los tocawevos disfrazados de amigos
nos reíamos
y enseñabamos el dedo medio
mientras la profe de lengua
decía "callad chavales"

Hubo un día
en que un aire universitario
separó a mi rosa y a mi
en el espacio
pero no en el afecto

me cambié de camisa,
unas veces gris
otras rosa,
pero siempre ella estaba
agarrada con fuerza al bolsillo
del lado del corazón

cuidándome
y empujándome siempre
queno me atrevía a saltar

siempre estuvo ahí,
pegada a mi
como la foto carnet vieja
en la parte gastada
de la cartera.

siempre estarás ahi
mi gran amiga

mi rosa negra

con risa de risa.

La presencia de ésa amiga
que nunca falló.
que siempre está.

la amiga
que se pasa por mi cabeza
cada vez que me acuerdo
de cómo sonreír con dulzura.