Y se equivocan
He tomado la decisión de escribirte, de mandarte mensajes aunque no sepa quién eres, de dejar mi vida en trozos de papel virtual que meto en botellas y lanzo a la red de redes para que quede constancia de mí y de mis sentimientos.
Este es el primero de muchos, espero que cuando llegues a leerlo me entiendas.
Cuando un día cualquiera te levantas, corres las cortinas y descubres un día gris, quieras o no siempre parece que uno es más proclive a sentirse triste y melancólico.
Cuando ese tipo de días se repite casi diariamente entonces un poco de ese sentimiento anida en tí para no irse más.
Aún recuerdo buenos días bajo la lluvia, como aquel en el que un grupo de amigos comenzamos a cantar "always look on the bright side of life..." mientras la gente nos aplaudía y sonreía. ¡Qué grandes éramos!
También recuerdo mil y un días bajo la lluvia llorando, más o menos los mismos en los que me he sentido sola, más o menos los mismos en los que he tenido la necesidad de abrazar a algún hombre que no ha existido, a ese hombre que no conozco, a ese chico que sé que me comprende y que no me preguntaría: "¿por qué lloras?", simplemente sabría que necesito hacerlo y que me viene bien de vez en cuando.
Hoy es su día, hoy es TU día. Sé que en algún momento de mi vida, antes o después, aparecerás y me reiré confesándote que te escribía cartas cuando no sabía de tu existencia y que me juraba y perjuraba que no te encontraría, hasta que lo hice. Puede ser.
No te tengo, pero me gusta imaginarte, y me gusta pensar que mi vida también puede ser digna de esas películas en las que todo va mal excepto nuestro amor. Ahora mismo esbozas una sonrisa leyendo esto, eres cómplice de esa sensación.
Me sería mucho más fácil si pudiera nombrarte, si, aunque sólo fuera, pudiera poner un nombre con el que llamarte, por ello, como no te puedo otorgar ninguno en concreto serás simplemente cariño nada más, ni nada menos.
Nadando en aguas inciertas vagamos de aquí para allá dejando que los sentidos nos guíen hacia una salida que no sabemos a dónde nos lleva, el problema está en que ellos se equivocan, sí, los sentidos. Lo hacen porque realmente nuestro interior tampoco sabe a dónde debemos ir. Cariño, no lo olvides, nacemos y vivimos solos, la compañía que nos damos es puramente circunstancial, llegará un momento en el que nos separaremos, quizá por decisión propia, quizá porque la vida lo decida así pero en ese momento tú y yo no estaremos juntos, y te echaré de menos, exactamente igual que lo hago ahora y es que el hombre, el ser humano, es un animal melancólico por definición; en algunos entes esto es más patente que en otros pero es así.
Por hoy creo que no te escribiré más, no quiero agobiarte, además, habrá días y días para contarte cómo me siento sin tí.
Espero que algún día llegues a leerlo.
Siempre tuya,
Blackrose.
Este es el primero de muchos, espero que cuando llegues a leerlo me entiendas.
Cuando un día cualquiera te levantas, corres las cortinas y descubres un día gris, quieras o no siempre parece que uno es más proclive a sentirse triste y melancólico.
Cuando ese tipo de días se repite casi diariamente entonces un poco de ese sentimiento anida en tí para no irse más.
Aún recuerdo buenos días bajo la lluvia, como aquel en el que un grupo de amigos comenzamos a cantar "always look on the bright side of life..." mientras la gente nos aplaudía y sonreía. ¡Qué grandes éramos!
También recuerdo mil y un días bajo la lluvia llorando, más o menos los mismos en los que me he sentido sola, más o menos los mismos en los que he tenido la necesidad de abrazar a algún hombre que no ha existido, a ese hombre que no conozco, a ese chico que sé que me comprende y que no me preguntaría: "¿por qué lloras?", simplemente sabría que necesito hacerlo y que me viene bien de vez en cuando.
Hoy es su día, hoy es TU día. Sé que en algún momento de mi vida, antes o después, aparecerás y me reiré confesándote que te escribía cartas cuando no sabía de tu existencia y que me juraba y perjuraba que no te encontraría, hasta que lo hice. Puede ser.
No te tengo, pero me gusta imaginarte, y me gusta pensar que mi vida también puede ser digna de esas películas en las que todo va mal excepto nuestro amor. Ahora mismo esbozas una sonrisa leyendo esto, eres cómplice de esa sensación.
Me sería mucho más fácil si pudiera nombrarte, si, aunque sólo fuera, pudiera poner un nombre con el que llamarte, por ello, como no te puedo otorgar ninguno en concreto serás simplemente cariño nada más, ni nada menos.
Nadando en aguas inciertas vagamos de aquí para allá dejando que los sentidos nos guíen hacia una salida que no sabemos a dónde nos lleva, el problema está en que ellos se equivocan, sí, los sentidos. Lo hacen porque realmente nuestro interior tampoco sabe a dónde debemos ir. Cariño, no lo olvides, nacemos y vivimos solos, la compañía que nos damos es puramente circunstancial, llegará un momento en el que nos separaremos, quizá por decisión propia, quizá porque la vida lo decida así pero en ese momento tú y yo no estaremos juntos, y te echaré de menos, exactamente igual que lo hago ahora y es que el hombre, el ser humano, es un animal melancólico por definición; en algunos entes esto es más patente que en otros pero es así.
Por hoy creo que no te escribiré más, no quiero agobiarte, además, habrá días y días para contarte cómo me siento sin tí.
Espero que algún día llegues a leerlo.
Siempre tuya,
Blackrose.

3 comentarios:
Hi, look here
Joder tía que wapo...espero q tengas suerte y pronto encuentres a ese principe azul ;)
rock and roll kisses (K)
Cuanta razón tienes... nacemos y vivimos solos... así es la vida.
Mientras tanto nos inventamos una sensación llamada amor para no sentir lo inevitable... la soledad.
Porque el amor no existe, somos nosotros los que lo creamos... fabricamos cuentos en nuestra cabeza para adornar toda una larga vida de ausencia.
Aunque a pesar de todo... es inevitable, por lo que seguiré soñando con mis propias invenciones.
Porque como bien dicen: "soñar es gratis"
Un beso.
P.D.: Muy bueno el texto
Publicar un comentario