domingo, 2 de marzo de 2008

Pantera


Esta mañana, al recibir una de esas llamadas vespertinas que hacen de todo menos gracia me han hecho pensar un poco acerca de mí misma, ya sabéis, me proponían encontrarme un símil con un animal salvaje, curioso, no?
La voz que estaba al otro lado de la línea me decía que él si tuviera que compararse con un animal, por aquello de que la noche anterior había caído en las redes del éxito tras un conciertazo -todo ello según él-, lo que le había provocado una transformación en la cama y se había convertido en un león, me dijo. Supongo que preguntarle a la que fue su pareja podría ayudarnos a saber si el león fue tal o simplemente un lindo gatito, no creéis?
Siguiendo en modo silencioso y escuchando su conversación, más bien teniéndola de música de fondo, me puse a pensar qué animal escogería yo para definirme a mí misma: ¿leona? ¿gata? ¿pantera? .... Finalmente opté por esta última, realmente no sé si es la adecuada, pero al menos a mí es la que más ilusión me hacía pensar que era. Son voraces, son fuertes, son enigmáticas, tienen unos ojos hipnotizantes y poseen algo que los franceses llaman "charm" y que nosotros podemos traducir como "clase", "estilo" o algo similar, a gusto del consumidor.
Ahora que estás sumergido en la lectura de este texto probablemente tú también tengas una idea de cuál es el animal que escogerías para definirte, quizá escojas algo menos común, puede incluso que tu elección sea algo más exótica que la mía, no lo dudo.
Curiosamente tras finalizar dicha conversación zoológicamente conducida a un terreno meramente sexual, me dispuse a animarme la mañana con un poco de música, sintonicé la radio y la letra -a Dios(?) pongo por testigo que ocurrió tal y como lo estoy contando- decía esto: "Negra por fuera, por dentro color de algodón, la pantera duerme, en mi ropa interior", al oírla no pude menos que esbozar una sonrisa y empezar a recordar la última gesta de este tipo en la que me ví inmersa. Me gustaría poner la opinión de la otra persona, pero no pudiendo, me conformo con decir que al menos yo sí ví cómo conseguía hacerle estremecer.
El día prosiguió como si tal cosa y ...voilá!, otra vez la pantera hizo acto de presencia. Esta vez por pura provocación y necesidad; me gusta, de vez en cuando, ver si todavía conservo algo de sensualidad y capacidad de estimulación en cuerpos ajenos, parece ser que sí.
Ahora dime tú, ¿qué animal eres?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy un Homo sapiens sapiens, en concreto de la Raza Europoide, Variedad Atlántica :)

Besos cocholate

Lázaro Suárez © dijo...

andres me quito de la boca lod e homo sapiens.

entonces escogeré otro. soy perro

y mucho
jajajaja

o mejor dicho.. guau guau

Anónimo dijo...

Un lobo, sin ninguna duda ;)
Y ciñendonos a la sexualidad un vampiro...por la canción vampiro y amante de Ñu, más que nada xD

dark & bloody kisses for you

El Ángel del Dulce Dolor dijo...

Yo soy uno de los pocos ejemplares de una antigua especie ya extinta... ¿cómo extinta si aún quedan ejemplares? "Extinta" significa que murieron todos, ¿no? Pues simplemente éso, murimos todos.........

Juajuajuajuajua.

El Ángel del Dulce Dolor dijo...
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